In Lak’ Ech fue la primera obra donde el universo comenzó a hablar dentro de mi pintura.
Nació en una etapa de descubrimiento personal y espiritual, poco después de conocer en Tulum este antiguo saludo maya que significa:
“Yo soy otro tú.”
La pieza representa la conexión esencial entre todos los seres. Dos figuras formadas por galaxias se observan frente a frente, reconociéndose no como opuestos, sino como reflejos. El cosmos que habita en una también vive en la otra.
Los colores vibrantes y las formas expansivas simbolizan la energía compartida, la conciencia colectiva y la idea de que cada encuentro humano es, en realidad, un encuentro con partes de nosotros mismos.
Esta obra marcó el inicio de mi exploración artística hacia lo cósmico, lo espiritual y lo introspectivo. También representa un momento importante en mi historia personal: el instante en que sentí que la Riviera Maya comenzó a adoptarme, transformando mi visión del arte, de la energía y de la conexión humana.
In Lak’ Ech es una invitación a recordar que no estamos separados.
Que cada alma es un espejo.
Y que el universo también habita dentro de nosotros.




