En la tradición maya, Hala Ken significa:
“Tú eres mi otro yo.”
Es la respuesta al saludo In Lak’ Ech —“Yo soy otro tú”—, completando así un diálogo ancestral basado en la unidad, el respeto y el reconocimiento mutuo.
Esta obra fue concebida como la pieza complementaria de In Lak’ Ech, formando un díptico inspirado en la dualidad y la conexión entre energías. Dos figuras femeninas, opuestas y complementarias, sostienen esferas de luz como símbolo de consciencia, equilibrio y reflejo interior.
El contraste entre tonos cálidos y fríos representa la coexistencia de fuerzas distintas que, lejos de enfrentarse, se necesitan para existir. Sol y luna. Intuición y razón. Expansión y calma.
Con un fondo galáctico que une ambas presencias en un mismo universo, Hala Ken habla sobre la empatía profunda: la capacidad de reconocer nuestra propia esencia en los demás.
Esta pieza fue creada en un momento de transformación artística y personal, consolidando mi exploración de temas relacionados con el cosmos, la espiritualidad y la conexión energética entre seres.



